La democracia nos da voz. Y también nos da la libertad de elegir lo que más nos gusta.
La participación ciudadana se basa en la posibilidad de elegir libremente a quienes nos representan y en la construcción de una sociedad donde cada voz cuenta. La idea de “un día de elecciones” se celebra en diversos lugares del mundo como un recordatorio de que la democracia se sostiene cuando cada persona puede expresarse y participar, con responsabilidad y compromiso.
Elegir no solo se limita a las urnas: forma parte de nuestra vida cotidiana. Elegimos a quién escuchar, qué leer, qué camino tomar… y también qué disfrutamos cuando tenemos un momento libre o compartido. Ese poder de decisión nos permite construir relaciones que reflejan nuestros valores y preferencias.
Y hablando de elecciones cotidianas, ¿por qué no elegir algo rico para acompañar esas charlas? Unas Galletitas Turimar Surtidas pueden ser el compañero ideal de esas conversaciones sinceras con quienes elegimos pasar el tiempo, porque, como la democracia, también celebran la diversidad de gustos.
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